Ella podría de una vez deshabitar el agua
podría mudar los pies de la palangana inútil
donde remoja y remoja
no sabe qué noción de sí
Una fruta inexistente le come las manos
Aprende a escatimar el tacto, la moneda
Sostiene con ahinco la rienda del corset
Vísperas de baile agitan un dolor
Pasó ya la tarde rumiando sola
ganando como un niño tonto la próxima sortija
Alguien le dijo que tal vez el desamparo
fuera el lugar donde hacer crecer los pies
entonces en medio del charco
se detiene a saborear
Magnífica obstinación del agua
Caer como un náufrago sería justo
caer como un clavadista delirante
caerse de lleno en el plato mismo
el caldo de hueso
espeso
caníbal
el oloroso ungüento
sancochada la duda
y de allí beber
Sólo un perro viene a lamerle la boca
saciada
ella le seguirá el rastro
como a un designio
El viento de la casa arrastra ruido
que nunca alcanza la calle
Al silencio sólo lo escucha el muerto
en la antigua habitación
Mudanzas que tomen la casa por asalto
Deseadas manos de un prestidigitador
Al fondo entre tanto se erosionan viejos trastos
y uno es un anfibio desalmado
arrastrado por la cola
mutando entre la selva abierta
y el último corredor
Parto rauda a los maizales
con la escena a cuestas
Cada vez menos gracia para envejecer
para urdir de la galera raída
objetos nuevos
Deseo al paquidermo inexistente
y sólo sé mutar
en la desidia
ser otra otra otra
Ves?
el cordón
jamás termina de ceñir
la espalda
Conocer un pájaro es abrirlo con la boca
soportar pluma y sangre en la lengua
escuchar el peso de su cabecita muerta
sostener en la garganta el embudo negro
que es la posibilidad de un vuelo
Plegarse desde la saliva a sus huesos de aire
a sus piecitos tiesos
Sentirlo bajo el paladar
cada vez que se respira
Y aún así poder desearlo
No dudar de su verdad rasgando el aire
del centro de su cuerpo como punto de fuga
de su insidioso acierto
(De: www.escritorespatagonicos.8m.com)
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